

HISTORIA DEL SURF EN VENEZUELA:
HISTORIA DEL SURF EN VENEZUELA
Por Gerhard Weilheim. Parte del trabajo investigativo documental realizado para el documento Olas del
ayer - Semblanza de la evolución del surf como fenómeno social en Venezuela (1964-2013), tesis de
grado de licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela. Información
sustentada por fuentes vivas y documentales como José “Pepo” Combellas, Ricardo Barbato † y
Benjamín Brandwijk. ® Derechos reservados.
Los pioneros (1964-1969)
Cuando pensamos en la historia del surf en nuestro país, quizás las primeras preguntas que vienen a
nuestra mente son: ¿quién fue el primer surfista venezolano? ¿quién corrió la primera ola en Venezuela,
en qué año y en qué playa?
Pues bien, todo indica que Rodrigo Octavio se convirtió en leyenda al ser quien corrió la primera ola en
el Club Puerto Azul en el año 1964.
Entre tanto, el primer venezolano en surfear en el extranjero, un joven flaco llamado Antonio Ruiz a
quien apodaban “Tony La Larva” llegó de California, EEUU por esa misma época y empezó a surfear en
otras playas del entonces departamento Vargas. De los personajes de ese periodo, no se puede dejar de
mencionar a Mike “El Peruano” Todd, que ya tenía experiencia corriendo grandes olas en su país natal.
Mike fue el surfista que enseñó a aquellos pioneros venezolanos el arte de correr olas ripeándolas y no
sólo bajándolas. Mike, “Tony” y Eugenio fueron los primeros en surfear la punta de Los Caracas y
descubrir otros surf points del Litoral Central. En cuanto a las primeras figuras femeninas, de acuerdo a
las fuentes consultadas, la primera surfista de Venezuela fue Monique “La Gata”, quien era novia de
Iñaki Elguezabal y cuyo apellido las fuentes no recuerdan; seguida por María de los Ángeles “La Dorada”
Bigott; Micky Constanzo y las hermanas Daniele “Dany”, Liliane y “Tita” Merlo.
En pleno boom del surf music de The Trashmen y The Beach Boys en la década de los 70, comenzaron a
surfear un grupo de 20 a 30 años de edad, que se les denominó como Los pioneros y así se desató la
“fiebre” por el surf en Caracas y Valencia. Entre ellos destacaban un selecto grupo de entusiastas como
Oswaldo Lebrún (hermano de Monseñor Alí Lebrún), Jaime “Jimmy” Martín, Iñaki Elguezabal, Jorge
“Fosforito” Albánez, Raúl “Superancestral” Decanio, Eugenio Quintana, Ignacio Combellas y Ricardo
Combellas, quien puede considerarse el primer bodyboarder criollo ya que para la época corría acostado
sobre un paipo de fibra con dos quillas, mucho antes de que Tom Morey inventara el primer prototipo
de bodyboard de goma espuma el 9 de julio de 1971.
Luego se unió una segunda generación integrada por Oswaldo Terrero, Ramón “Kaiko” y Luis Aizpurua,
los hermanos Jack y Nelson Echevarría, quienes de acuerdo a las fuentes, fueron los constructores de la
primera tabla de surf hecha en Venezuela y Pedro Roque, quien fue un personaje clave en la producción
artesanal de las primeras tablas en el país.
Expansión del surf local (1970-1974)
Para la época ya comenzaba a crecer el movimiento de la cultura de las olas y con éste el localismo,
generándose una clara rivalidad entre los surfistas del Point Surf Club de Los Caracas y los del Club
Puerto Azul, a quienes apodaban como “los sifrinitos”, liderado por los hermanos Echevarría, Luis y
“Kaiko” Aizpurua y “Jimmy” Martin. Justamente a principios de los 70 y en medio de la época hippie, en
un pequeño taller ubicado en el sector de La Unión de El Hatillo, los hermanos Aizpurua establecieron la
primera fábrica de tablas nacionales, fusionando sus nombres Luis y “Kaiko” y dándole vida a la marca
Lukai Surfboards. Paralelamente, Ciro Cabrera produjo las tablas C&C, con la ayuda de un shaper que
trajo desde Inglaterra.
A principio de los 70, se gestó un grupo denominado “la Generación Los Cocos”, representantes de un
point emblemático de la historia del surf venezolano, con olas cristalinas tubulares de izquierda, ubicado
al lado de lujosos hoteles 5 estrellas como el Macuto Sheraton y el Meliá Caribe. Es allí donde se realizan
los primeros torneos nacionales de surf.
Los Cocos se convirtió rápidamente en la cuna de los surfistas que marcarían la pauta durante esa
década, en la que no se puede dejar de nombrar a José Manuel Souto, Douglas “Culo ´e Gato” Guzmán,
Iván Matos, los hermanos Marco “Musiuíto” y Rafael “Papaleco” Lacavalerie (hijos de Marco Antonio
“Musiú” Lacavalerie), Oswaldo “El Negro” Chacón y Víctor Souto, un surfer talentoso con estilo
innovador que se caracterizó por vivir al borde de la radicalidad tanto dentro como fuera del agua.
Entre tanto, en Los Caracas había una casita que servía como sede del Point Surf Club, donde locales
como Juan “Johnny” Flores, Ricardo Barbato, Ciro Briceño, Benjamín Cortado, Juan Quilici, entre otros se
reunían y no se perdían ni un fin de semana de aquellas olas clásicas con largos recorridos de derecha.
Paralelamente fueron emergiendo nuevos points surfistas en todo el territorio nacional como
Patanemo, Palma Sola y la siempre recordada Paragüita, una derecha world class fondo de coral que
quedaba enfrente a lo que es hoy la refinería El Palito en Puerto Cabello. Playas como Cuyagua se
hicieron famosas por sus olas rápidas y cristalinas, arenas blancas y sus cocoteros de punta a punta. Hay
que mencionar a playa Los Difuntos, como se bautizó originalmente a playa Pantaleta por un cementerio
que quedaba al frente del spot; o la izquierda de Anare, que fue descubierta por Eduardo “El Chino”
Planchart y “Pepo” Combellas durante un mar de leva.
Luego que se expandiera la “fiebre” de correr olas, comenzó la inquietud por explorar olas fuera de
nuestras fronteras. Es así que algunos de estos pioneros empiezan a buscar nuevos surf spots en
Barbados, convirtiéndose en los primeros venezolanos en deslizarse sobre las olas de esta isla caribeña,
y en donde conocieron a los primeros locales que también estaban en sus inicios.
Viajeros en época del boom petrolero (1975-1982)
En pleno furor de la década de la música disco, los pantalones de bota ancha y los afros, surge un grupo
que se autodenominó como “Los Jurásicos”, compuesta por un grupo de inquietos aventureros como
Lucas Bentimoglio, Ricardo Barbato, Ernesto Weil, José Manuel Souto y uno de los pioneros, “Jimmy”
Martin quién hasta el momento era considerado como la máxima expresión del estilo sobre tablas
largas. Este grupo organizó el primer viaje de surfers locales al invierno brasilero para descubrir las
potentes olas de Arpoador e Ipanema en julio de 1974.
Posterior a aquellos primeros surftrips a Centroamérica, un adolescente llamado Agustín “Chano”
Cabrera viajó a Oaxaca para vivir varios meses en Puerto Escondido, México, ganándose el respeto como
big rider y surfista local en el Mexican Pipeline.
En esa época se estrena la primera película de surf venezolana filmada en formato súper 8: Ondas
Cicloidales filmada por Federico Araujo. En la década de los setenta, en la zona occidental del Litoral
Central, surgen otros epicentros del surf local en la zona de Catia La Mar, Marina Grande y Carayaca.
Asimismo, del 7 al 8 de enero de 1978 se realiza el primer torneo nacional de surf, organizado por Los
Cocos Surf Club con el apoyo del Hotel Macuto Sheraton.
Después de tantos viajes a Barbados, en 1975, José “Pepo” Combellas leyó un artículo en la revista
norteamericana Surfer Magazine, en donde un neoyorquino llamado Erick Penny hacía referencia a un
surf trip que hizo por varios países de Centroamérica, entre ellos Costa Rica, El Salvador y un shore break
secreto en México con maravillosos cilindros tubulares llamado Puerto Escondido. Así, Román “Perico”
Valero, “Pepo” y otros surfers venezolanos, acondicionaron una vieja camioneta de panes Holsum y
emprendieron un surftrip desde el puerto de La Guaira en barco hasta Panamá, para luego rodar por
tierra hasta California. Ellos fueron los primeros venezolanos que surfearon Panamá, Costa Rica y
algunos lugares del norte de México.
En 1976, José Manuel Souto (hermano de Víctor Souto) se convierte en el primer venezolano en correr
olas de Hawai. Siguiendo sus pasos en el 78, Iván Hurtado, Omar Afiuni, Alberto “Pancho” Hurtado y
Ciro Cabrera se unen a la migración hacia la meca del surf.
Ese mismo año, los surfers Carlos Soler, Héctor Hueso, “Pepo” Combellas y Omar Afiuni viajaron para
disfrutar del campeonato mundial en Durban Sudáfrica, describiendo a sus pobladores como gente
amable y hospitalaria. En su paso por la ciudad de Durban, conocieron personalmente al archiconocido
Shaun Thompson y a su familia, quienes los recibieron con los brazos abiertos. Jamás se les olvidará
aquella imagen del padre de Thompson, quien años atrás había perdido un brazo producto de la
mordida de un tiburón blanco. Con pocos recursos económicos decidieron extender el viaje a Europa
para conocer Mundaka (País Vasco) al norte de España.
En 1979 se realiza el que quizás sea el torneo de surf con la mayor cantidad de público que se conozca
en la historia del surf venezolano: la Copa Caracas 750. Comentan los que vivieron esta experiencia que
tres días antes del evento ya habían carpas a la orilla de la playa. El evento colapsó de tal manera que las
autoridades no pudieron controlar una masa humana que fue a disfrutar de los mejores surfistas de la
época. Este evento fue organizado por dos jóvenes entusiastas y proactivos: Alberto Machado y
Francisco Bielsa.
Emprendedores en tiempo de crisis (1982-1988)
Con la construcción de la sede de la Universidad Simón Bolívar del Litoral, empezó el movimiento surfer
en el Club Camurí. Ocurrió de manera muy simple: la USB Litoral era el paraíso para aquellos surfistas
que quería correr olas todos los días y al mismo tiempo estudiar una carrera universitaria. Como
resultado, muchos surfistas procedentes de diversos lugares del país hicieron vida universitaria juntos,
convirtiéndose en un verdadero semillero de ideas, que tuvieron gran influencia en el desarrollo del surf
organizado y competitivo del país. Fue este mismo grupo de estudiantes quienes tuvieron la idea de
planificar el primer campeonato universitario de surf de Venezuela, el cual fue organizado por Benjamín
Brandwijk en 1982, y en el que resultó ganador el estudiante José Manuel Ara.
En Sabana Grande existía el Patiring, un parque extremo muy adelantado para la época, considerado
patrimonio común de quienes vivieron esa época de la movida radical local.
Para la época ya existían varios surf shops reconocidos como Oceanside y Kailua en Las Mercedes; la
Casa del Skateboard y Playero Surf Shop en Sabana Grande, en donde se podía encontrar lo último en
moda surfer. Para ese entonces entraba con fuerza la moda de los shorts cortos de marcas
emblemáticos tales como Sundek, Ocean Pacific y Town & Country. Nueve de cada diez adolescentes
portaban zapatos Vans originales de cuadritos, así como todos querían tener una patineta Tony Alva
triple firma con ruedas kriptonita verde manzana era indispensable para los momentos de flat.
Con el correr del tiempo, la evolución en el diseño y los materiales derivó en que las tablas redujeran su
tamaño y se diversificaron en diferentes modalidades: tablas cortas modernas (three fins), longboards,
kneeboards, bodyboards, skateboards, skinboards (sandpipers), windsurf, entre otros.
Ahora bien, un momento coyuntural se convirtió en oportunidad para emprendedores de la industria
local. La crisis generada por la devaluación de la moneda producto del famoso “Viernes Negro” empujó
a que un grupo jóvenes shapers de tablas crearan fábricas locales desarrollando la industria nacional.
A principio de los años ochenta, dos surfers de familias húngaras, Huba Bisits y Gabor Korsos trabajaron
bajo perfil en la creación, diseño y comercialización de foams de poliuretano nacionales de colores, y
que lamentablemente años más tarde desaparecieron del mercado.
A principios de la década de los ochenta, existía una fábrica de tablas llamada Diseño Local, fundada por
Humberto Moret, Agustín “Chano” Cabrera y Roberto Vásquez, a quien apodaban como “El Uruguayo”.
Durante este período también se empezaron a dar a conocer las tablas de Steve “El Hawaiano” Tiau,
quién shapeaba tablas con un estilo muy característico y tendía a dibujar la silueta de hermosas sirenas
con hilos dentales para adornar sus tablas. Steve tenía a un pupilo a quien llamaban “El Negro” William,
quien luego fabricó muchas tablas en el mercado nacional.
De esta generación de shapers locales hay que mencionar a Pedro “Amarillo” Diaz de la población de
Anare, quién ha fabricado sus tablas Prisma Surfboards desde hace 20 años. José “Yiyo” Cardozo
comenzó con la fabricación y reparación de tablas de surf trabajando para Los Cocos Surfboards en el
año 1986. Años más tarde inició su propia fábrica de tablas llamada Local Alliance, que actualmente se
encuentra ubicada en Punta Care. Asimismo, hay que mencionar a Gilberto Martins, quien creó la marca
GMS Surfboards.
Otros shapers destacados en la historia contemporánea del surf venezolano fueron Reinaldo Medina y
su marca Resaka Surf Board, quien falleció de manera trágica durante el deslave de 1999. Otro
fabricante importante fue Oscar “Pericles” López Amat, quien fundó en 1986 Pericles Surfboards y luego
fabricó tablas por casi una década, en los noventa en Brasil y actualmente reside en Islas Canarias. Otro
shaper que se ha destacado en la historia del surf en Venezuela es Agustin Cabrera, quien además de
ganarse la reputación en el mercado local, ha fabricado tablas en Puerto Rico y Panamá.
Otras figuras importantes que se deben mencionar son Luis Gerardo Escobar, el cual se inició en 1987 en
la fábrica de Los Cocos Surfboards representado por Ronald Golding y finalmente en el 2004 inicio su
propia fabricación de tablas llamada Bachaco Surfboards. Además de otro fabricante local llamado
Carlos Lopez-Camalot quién participó en el equipo de una de las fábricas de tablas de surf pioneras en el
estado Vargas llamada Diseño Local dirigido por Humberto Moret en 1979, trabajando como shaper y
pintor.
Otro shaper que forma parte de la historia es Cesar “El Peruano” de las Casas quien dio a conocer su
marca Ceany. Otro venezolano que probó suerte en el exterior fue Cesar Ostos, mejor conocido como
“Tyson”, quien en 1994 comenzó a trabajar en Puerto Rico con “Chano” Cabrera y Werner Vega hasta el
96. En el año 97, se muda a Hawaii y continúa en su carrera como shaper en Pipeline trabajando para los
mejores surfistas del mundo. En 2001, Cesar regresa a California donde comienza a trabajar con las
marcas más importantes de la industria tales como Al Merrick, Dick Wreber, Tim Patterson, Billabong
Surfboards.
Otro shaper local que merece ser mencionado por la innovación tecnológica es Raymond Gutiérrez,
quien luego de retirarse del surf competitivo, se dedica por completo a los estudios de ingeniería
mecánica y posteriormente de mecatrónica en Inglaterra y en el año 1999, se traza como meta construir
un computer shaper (ploter) para tablas de surf. En el año 2005 culmina el proyecto y abre las puertas
de Ondas Digital en Caracas. Raymond reconoce a José Luis “Chelu” Magra y a Orlando “El Mago”
Hernández como unos de sus maestros dentro de la industria del surf.
También debemos mencionar a otros shapers que han aportado su trabajo y esfuerzo en la historia del
surf nacional: José “Yiyo” Cardozo quién se inició en Los Cocos Surfboards en el año 1986 y
posteriormente luego de trabajar en importantes talleres en los EEUU sacó su propia fábrica de tablas
llamada local Alliance Surfboards; Daniel “Chocho” García de DG Surfboards; Mauricio Vicioni, de
Teahupoo Surfboards; Juan “Snoopy” de Nobrega, de Nobrega Surfboards y Juan Carlos Corro de las
tablas Power Wave, muy conocidas en nuestro país y en República Dominicana.
Protagonistas de 25 años del surf competitivo venezolano (1986-2011)
Aunque en Venezuela, el surf existe desde 1964, es a finales de la década de los 80 cuando ocurre una
verdadera y masiva afición por este deporte desde el punto de vista competitivo, y empiezan a
realizarse los primeros campeonatos internacionales de surf en nuestro país. En 1988, Alberto
Machado, para ese entonces presidente de la Asociación de Surf del Distrito Federal, organizó la primera
Copa Internacional de Surf Nestea en Los Caracas, la cual fue ganada por el barbadense Mark Holder,
mientras que al año siguiente el título se quedó en casa en manos de Pedro Rangel, un chamo de tan
sólo 16 años de edad, quien se convirtió en la gran promesa, esperanza y punta de lanza del surfing
nacional. Como nota curiosa, para ese primer evento, los organizadores trajeron a Gregory Harrison,
uno de los actores protagonistas de la película North Shore (traducida al español como El rey de las
olas).
Cabe destacar que la primera participación de un equipo venezolano como selección nacional en un
campeonato mundial por equipos organizado por la International Surfing Association (ISA) fue en el ISA
World Surfing Championship celebrado en Newquay en Inglaterra en 1986. En 1988 se conforma
legalmente la Asociación Venezolana de Surfing (AVS) y con ello Venezuela participa en los siguientes
campeonatos mundiales Open: Rincón, Puerto Rico 1988; Miyazaki, Niijima Japón 1990; Lacanau, Francia
1992; Rio de Janeiro, Brasil 1994; Huntington Beach, California EEUU 1996 y Cascais, Portugal 1998.
En 1992 se realizan dos grandes eventos de envergadura internacional en nuestro país. El primero fue el
circuito mundial de calificación World Qualifying Series de la Association of Surfing Professionals (ASP)
Copa “Nev” en playa Los Cocos y el Primer Campeonato Panamericano Copa Chiclets Adams en Playa
Parguito en la isla de Margarita, donde Venezuela quedó subcampeona detrás de Brasil y por encima de
los Estados Unidos.
A partir del año 2001, la AVS recibió la providencia como federación por parte del Instituto Nacional de
Deportes (IND) y del gobierno nacional, consolidándose así la Federación Venezolana de Surfing (FVS)
integrada por ocho asociaciones. Aprovechando ese impulso, Venezuela continuó escalando posiciones
en el ranking ISA, convirtiéndose en referencia latinoamericana por su excelente participación en los
mundiales ISA de Maracaipe, Brasil 2000; Durban, Sudáfrica 2002; La FAE, Ecuador 2004 (ubicándose en
el Top 8 por equipos), Huntington Beach, California 2006; Costa de Caparica, Portugal 2008; Jacó, Costa
Rica 2009 (Top 8 por equipos); Playa Hermosa, Costa Rica 2009; Señoritas y Caballeros, Perú 2010 y
Playa Venao, Panamá 2011 (Top 6 por equipos).
A partir del año 2006, la ISA decidió segmentar sus competencias e implementó las categorías mundiales
Junior, Master y Paddle Boards, en las cuales Venezuela siempre está presente y da la pelea como uno
de los equipos latinoamericanos de surf de mayor peso competitivo.
De esta generación perteneciente a la etapa del surf competitivo hay que nombrar los atletas que han
plasmado su nombre con el transcurrir de los años. En tabla corta se destacan: Enrique Aular, Antonio
Sotillo, Alberto Machado, Francisco Bielsa, Pedro Díaz, Igor “Neneco” Hernández, Marcos Lozada, Javier
Briceño, Pedro Rangel, Sergio Martins, Abraham Longa, Fromud Burger, Justin Mujica, Magnum
Martínez, Giovani Benitez, Ahmed Pérez, Cherokee Martínez, Ronald Reyes, Jean Carlos Shaffer,
Francisco “Lolo” Bellorin, Rafael Pereira, Jesús Chacón, Ignacio “Nacho” Pulido, Alexander “El Niño”
Alvarez, Julio Alvarez, David Díaz, Víctor Copolone, Colin Saunders, Santiago García, Johan Aguiar,
Aquiles Sande, Francisco “Paiva” Hernandez, Armando Colucci y muchos más. Entre las surfer girls
destacadas en esta modalidad se pueden mencionar: Joyce Esclusa, Gisela Escarpone, Marvin Peñeiro,
Natacha Rodriguez, Rosaura Alvarez, Lucero Pacheco, Nataly Alvarez, Liliana Aizpurua, Maria Eugenia
Rojas, Yocelin Adana, Rossany “Panterita” Alvarez, Natascha Veit, Adriana Gamero, Adriana “La China”
Cano, Mariangel “Angie” García, Simone Zea, entre otras atletas.
Entre tanto, en la modalidad de bodyboard, desde que se comenzó a competir en nuestro país, se
destacan: Angel Ortega, Javier “Cataco” López, Christian Alisetti, Simón Vaamonde, Armando Luis
García, Helí Valero, Daniel Arocha, Arnaldo “Chiporro” Gonzalez, Michel Avila, Alberto Colucci,
Maximiliano Mercante, Simón Bez, Luis Velasquez, Gustavo Veloz, Cesar Parra, Angelo Freda, Yefferson
Villaparedes, David Mantellini, Enyer Moncada, Sergio Alonzo, entre otros. En la categoría femenina, las
bodyboarders que sobresalen son: Karen Suarez, Lumar Guittard, Ruth Parra, Yuleiner González, Isamar
Vivas, Corina Reyes, Carolina Gamero, Margot Montiel, Lorena Vera, Alejandra Altuve, Megwyn
Saunders y Isbelia y Arisbel Valdivieso.
Actualmente se está formando una nueva generación con deseos de superación, que cuenta con el
apoyo de la industria local e internacional, de los medios de comunicación a través de revistas
nacionales y programas especializados de televisión y radio, tiendas de surf y decenas de escuelas de
surf certificadas a lo largo de las costas de nuestro país.
IMPORTANTE: Si tiene alguna información adicional o documentación escrita, audiovisual o fotográfica
que pueda enriquecer este trabajo investigativo documental que pretende reconstruir los hechos
históricos de 50 años de práctica del surf en nuestro país, pueden comunicarse a los siguientes
contactos: Tel 0058 414 3241970, gerhardweil@hotmail.com o al twitter: @GerhardWeil





